Periodo pre-solemne.
Nunca imaginé lo "tecno-dependiente" que me volvería, o sea, de niña lo que menos podía importar eran las cosas tecnológicas y demases pero cuando mi pendrive falló el mundo se me vino abajo... de hecho tenía mi nueva entrada para el blog en él y se perdió, gracias a Faladeuda tuve servicio técnico gratis menos mal (o sea lo mínimo después de todo la cuestión no tiene tanto uso). Mi frivola vida por estos días continúa bastante corriente a excepción de el casi romántico gesto de enviar una carta por correo normal a Fabián, diciéndole todo lo que tenía que decir, ni mucho ni poco, solo lo que faltaba y es que ya me harté de mi misma con mi actitud de "cada vez te digo un poco lo que me pasa por que claro, tú no me dices nada", cuando pienso y me recrimino diciéndome a mí misma que ya van a ser tres años desde que me dejó no lo creo por que en días como ayer que escribí esa carta, sentía que había sido ayer por la mañana que me había dejado y que estaba escribiéndo tan solo la primera impresión de algo que recién acababa, raro o patético, no lo sé, el asunto es que definitivamente no es indigno, como pensaba hasta hace un tiempo. Por otra parte, mi vida (o debiera decir mi "no vida") universitaria sigue ardua, estoy muy cansada y se nos vienen las solemnes, claro y en mis clases abundan las "buenas vibras" con fiestas discriminatorias y profesores que hablan más de lo que debieran, pero he aprendido a sobrevivir en este hostil clima (en el amplio sentido de la palabra) y creanme, el ave fénix se quedó corto conmigo.
Ah!, antes de que lo olvide... Carla, no sé como darte mi dirección de correo electrónico, puedo llamar a tu casa el sabado en la noche y ahi hablamos?

